jueves, 12 de enero de 2023

Lecturas de 2022

 




De entre mis lecturas de 2022, recomendaría las siguientes:

Literatura

ALLENDE, Isabel: Eva Luna, Ed. RBA Editores, Barcelona,1994

CAMPBELL, Maria: Mestiza, ed. Tránsito, Madrid, 2020 (memorias)

FUSTER, Joan: Consells, proverbis i insolències, ed. 62, Barcelona,1992

LAMPEDUSA Tomasi: El Gatopardo, ed. Círculo de Lectores, Barcelona, 1959

LINDQVIST Sven: Exterminad a todos los salvajes, ed. Turner publicaciones, Madrid,2004

MARSÉ, Juan: El embrujo de Shanghai, ed. Círculo de Lectores, Barcelona,1993

MAURIER, Daphne du: El chivo expiatorio, ed. Alba Rara Avis, Barcelona,2021

PÉREZ GALDÓS, Benito: Misericordia, ed. Cátedra, Madrid,1995

VARGAS LLOSA, Mario: Pantaleón y las visitadoras, ed. Seix Barral, Barcelona,1976

VARGAS LLOSA, Mario: La tía Julia y el escribridor, Ed.Círculo de Lectores, Barcelona,1978

VARGAS LLOSA, Mario: La guerra del fin del mundo, ed. Círculo de lectores, Barcelona,1984

 

Ensayos

BATALLA CUETO, Pablo: Los nuevos odres del nacionalismo español, ed.Trea, Gijón, 2021

CABANAS, Edgar e ILLOUZ, Eva: Happycracia, Cómo la ciencia y la industria de la felicidad controlan nuestras vidas, ed. Paidos, Barcelona, 2019

CERDÀ, Paco: 14 de abril, ed. Libros del asteroide, Barcelona, 2022

DIAMOND, Jared: Armas, gérmenes y acero, Breve historia de la humanidad en los últimos trece mil años, ed. Debate, Barcelona, 2006

DIONI LÓPEZ, Jorge: La España de las piscinas, Cómo el urbanismo neoliberal ha conquistado España y transformado su mapa político, Ed Arpa, Barcelona, 2021

FERNÁNDEZ  LIRIA, Carlos; GARCÍA FERNÁNDEZ, Olga; GALINDO  FERRANDEZ, Enrique: Escuela o barbarie, Entre el neoliberalismo salvaje y el delirio de la izquierda, ed. Akal, Madrid, 2017

FORTI, Steven: Extrema derecha 2.0 Qué es y cómo combatirla, ed. Siglo XXI, Madrid, 2021

GRAEBER, David: El Estado contra la democracia, ed. Errata naturae, Madrid, 2021

JUNYENT, M. Carme (editora): Som dones, som lingüistes, som moltes i diem prou. Prou textos incoherents i confusos. Canviem el món i canviarà la llengua, ed. Eumo, Vic, 2021

LASSALLE, José María: Ciberleviatán, El colapso de la democracia liberal frente a la revolución digital, ed.Arpa, Barcelona, 2019

LUQUE, Pau: Las cosas como son y otras fantasías. Moral, imaginación y arte narrativo, ed. Anagrama, Barcelona, 2020

POCH DE FELIU, Rafael: La invasión de Ucrania, ed. Escritos Contextatarios,
España, 2022

PUYOL, Ángel: El sueño de la igualdad de oportunidades, ed. Gedisa, Barcelona, 2010

STUART MILL, John: Sobre la llibertat, edicions de la ela geminada, Girona, 2017

VALLÍN, Pedro: C3PO en la corte del rey Felipe, la guerra del Estado Profundo español contra la democracia liberal, Ed. Arpa, Barcelona,  2022



sábado, 7 de mayo de 2022

Lo de la protección de datos

 


El otro día acudí a un centro de la sanidad privada para que me hicieran una prueba diagnóstica; nada importante. La auxiliar de clínica que me atendió, en medio de la retahíla de instrucciones para la prueba, y como si se tratara de un mero trámite –en cierto modo lo es-, me mostró con aparente desdén una hoja para que firmara sin más explicación que se trataba “lo de la protección de datos”.

Imagino que muchos usuarios cuando les dan a firmar “lo de la protección de datos”, lo firman sin chistar, sin leer y confiados. Sin embargo, tal vez porque me gusta la lectura, tengo la mala costumbre de leer, aunque sea someramente, lo que firmo. Así que tomé entre mis manos la hoja que debía signar y la acerqué a mis ojos cansados para cerciorarme de su contenido. La auxiliar se mostró levemente impaciente e insistió: “es lo de la protección de datos, sólo hay que firmar ahí”.  No quise parecer descortés, pero me tomé mi tiempo y finalmente rubriqué el escrito con un consentimiento parcial: de los tres enunciados consentí en dos y denegué el tercero.

Por supuesto, no es la primera vez que me enfrento a la famosa cláusula de “protección de datos personales”. Ustedes también habrán pasado por ese trance repetidamente. Pero lo irónico del asunto es que esas cláusulas no son, como arguyen sus instigadores, para proteger nuestros datos personales, sino justamente para todo lo contrario.

No firmar nada relativo a datos personales es, con la Ley en la mano, la mejor garantía de que nuestros datos no tendrán más uso que aquel para el que fueron proporcionados, a saber: ofrecer al cliente el producto o servicio contratado, rien d´autre. Así que cuando nos den a firmar una de esas cláusulas, grrrrrrr… ¡ojo avizor! Lo que firmamos no es en puridad para la protección de nuestros datos sino para la desprotección de los mismos. Es decir, para otorgar a la entidad la posibilidad legal de otros usos distintos al primigenio.

Cabe preguntarse si el consentimiento para otros fines puede beneficiarnos. Es posible que en ocasiones así sea, pero, por favor, no nos tomen por demasiado idiotas.


sábado, 1 de enero de 2022

Mis películas de 2021

 



Esta es la relación íntegra de las 56 películas que he visionado en 2021. Como es habitual, muchos títulos ya los había disfrutado en un pasado, incluso varias veces. Pienso en los clásicos de John Ford, Frank Capra, Truffaut o Fellini. La lista -de esto me enorgullezco- no es fruto de ningún maldito algoritmo informático, sino de la conjunción entre la oferta televisiva -en gran medida del canal TCM- y mis gustos e intereses personales.

A quien pueda interesar...


Hanna y sus hermanas (Hannan  and Her Sisters), Woody Allen, 1986 VE

Resacón en Las Vegas (The Hangover) Todd Phillips, 2009 VE

Giulietta de los espíritus (Giulietta degli spiriti) Federico Fellini, 1966 VOSE

Resacon  II: ahora en Tailandia (Hangover II) Todd Phillips, 2011 VE

Bienvenidos al norte (Bienvenue chez les Ch'tis), Dani Boon, 2008 VE

Mi familia del norte (La ch'tite famille),  Dani Boon, 2018 VE

El gran combate (Cheyenne Autumn), John Ford, 1964 VOSE

Las aventuras de Jeremias Johnson  (Jeremiah Johnson), Sidney Pollack, 1972 VOSE

¿De qué se ríen las mujeres? Joaquín Oristrell, 1996

Algo pasa con Mary (There's Something About Mary), Peter Farrelly  y Bobby Farrelly, 1998 VE

La ola (Die Welle), Dennis Gansel, 2008 VOSE

Bajocero, Lluis Quilez, 2021

La novia cadáver (Corpse Bride), Tim Burton, 2005 VOSE

La comunidad, Alex de la Iglesia, 2000

Fort Apache (Fort Apache), John Ford, 1948 VOSE

Días sin huella (The Lost Weekend), Billy Wilder, 1945 VOSE

Solas, Benito Zambrano, 1999

El sargento negro (Sergeant Rutledge ), John Ford, 1960 VOSE

Camino a la libertad (The Way Back), Peter Weir, 2010 VOSE

El pico, Eloy de la Iglesia, 1983

Nadie quiere la noche, Isabel Coixet, 2015  VE

Lawrence de Arabia (Lawrence of Arabia), David Lean, 1962

Río rojo (Red River), Howard Hawks, 1948

Tres colores: azul (Trois couleurs : Bleu), Krzysztof  Kieślowski, 1993 VOSE

Tres colores: blanco (Trois coulerus: Blanc), Krzysztof Kieślowski, 1994  VOSE

Caravana de paz (Wagon Master), John Ford, 1950 VOSE

Tres colores: Rojo (Trois coulerus: Rouge), Krzysztof  Kieślowski, 1994  VOSE

La tragedia de la Bounty  (Mutiny on the Bounty), Frank Lloyd, 1935 VE

Besos robados (Baisers volés), François Truffaut, 1968 VE

Jamón, jamón, Bigas Luna, 1992

Angustia, Bigas Luna, 1987

Marty, Delbert Mann,  1955 VOSE

Nazarín, Luis Buñuel, 1959

La profecía (The Omen) Richard Donner, 1976 VOSE

Antes del amanecer, (Before Sunrise) , Richard Linklater, 1995 VE

Antes del atardecer (Before Sunset), Richard Linklater, 2004 VE

Antes de anochecer (Before Midnight), Richard Linklater, 2013 VE

Los amantes pasajeros, Pedro Almodóvar, 2013

Tiburón (Jaws), Steven Spielberg.1975 VE

Y entonces llegó ella (Along came Polly), 2004, John Hamburg, 2004 VE

Sígueme el rollo (Just Go with It), Dennis Dugan, 2011, VE

Chavela (documental)

Que verde era mi valle (How green was my valley), John Ford, 1941 VOSE

Vive como quieras (You Can't Take it With You) Frank Capra, 1938

La jauría humana (The Chase), Arthur Penn, 1966

Mula (The Mule), Clint Eastwood, 2018

Esa pareja feliz, Juan Antonio Bardem y José Luis García Berlanga, 1951

En los límites de la realidad, (Twilight zone: the Movie), John Landis, Steven Spielberg, Joe Dante, George Miller, 1983

El resplandor (The Shining), Stanley Kubrick, 1980

El indulto, José Luis Saénz de Heredia, 1961

Los vividores (McCabe and Mrs Miller), Robert Altman, 1971 VOSE

Parsifal, Daniel Mangrané, Carlos Serrano de Osma, 1951

Amarcord, Federico Fellini, 1973 VE

Tierra, Julio Medem, 1996

Infierno de cobardes, (High Plains Drifter), Clint Eastwood, 1973 VOSE

Carros de fuego (Chariots of Fire), Hugh Hudson, 1981 VOSE


viernes, 31 de diciembre de 2021

Lecturas de 2021 (Selección)

 



De entre mis lecturas de 2021 rescato para este post algunos títulos con los que he disfrutado especialmente.

A quien pueda interesar...


Novelas:

DELIBES, Miguel: El disputado voto del señor Cayo, Ed. Destino, Barcelona, 2000

CAMUS, Albert: El primer hombre, ed. Tusquets, Barcelona, 1994

CELA, Camilo José: Mazurca para dos muertos, Ed. Seix Barral, Barcelona, Barcelona, 1983

HOUELLEBECQ, Michel: Serotonina, ed. Anagrama, Barcelona, 2019

MONTERO, Rosa: Temblor, Ed.Círculo de lectores, Barcelona, 1990

PEREZ GALDÓS, Benito: Marianela, Ediciones Rueda, Madrid, 2001

PEREZ GALDÓS, Benito: Doña Perfecta, Ediciones Rueda, Madrid, 2001

PÉREZ GALDÓS, Benito: Tristana, ed. Espasa Calpe, Madrid, 2008

PÉREZ GALDÓS, Benito: Torquemada en la hoguera, Alianza Editorial; Madrid,

PÉREZ GALDÓS, Benito: Torquemada en la cruz, Alianza Editorial; Madrid, 1998

PÉREZ GALDÓS, Benito: Torquemada en el purgatorio, Alianza Editorial; Madrid, 1998

PÉREZ GALDÓS, Benito: Torquemada y San Pedro, Alianza Editorial; Madrid, 1998

PÉREZ GALDÓS, Benito: Trafalgar Ed. RBA col·leccionables.Madrid, 2020

PÉREZ GALDÓS, Benito: Miau, Ed. Austral, Barcelona, 2020

PÉREZ GALDÓS, Benito: Nazarín, Ed. LIBSA, Madrid, 2000


 Ensayos:

AYMERICH, Raimon: La fàbrica de turistes. El país que va canviar la indústria pel turisme, ed. Pòrtic, Barcelona, 2021

BALMES, Jaime: El criterio, Ed. Alba, Madrid, 1997

CAPPA, Ángel y CAPPA, María: También nos roban el fútbol, ed. Akal, Madrid, 2016

CERDÀ, Paco:  El peón, Ed. Pepitas de calabazas, Logroño, 2020

GRAEBER, David: La utopía de las normas. De la tecnologia, la estupidez y los secretos placeres de la burocràcia, Ed. Planeta, Barcelona, 2015

LURI, Gregorio: La escuela contra el mundo. El optimismo es posible, ed Ceac, Barcelona, 2010

LURI, Gregorio: La escuela no es un parque de atracciones, Una defensa del conocimiento poderoso, ed.Ariel, Barcelona, 2020

MILANOVIC, Branko: Capitalismo, nada más. El futuro del sistema que domina el mundo, Ed. Taurus, Barcelona, 2019

MESA, Sara: Silencio administrativo, La pobreza en el laberinto burocrático, ed. Anagrama, Barcelona, 2019

NÚÑEZ SEIXAS, Xose M. : Suspiros de España, Ed. Crítica, Barcelona, 2018

VALLÍN, Pedro: ¡Me cago en Godard! Por qué deberías adorar el cine americano (y desconfiar del cine de autor) si eres culto y progre, ed. Arpa, Barcelona, 2019


sábado, 27 de noviembre de 2021

Marinero en tierra

 

 



No sé hasta qué punto mi experiencia en el Juan Sebastián Elcano marcó mi querencia por el mar y los barcos. Los seres humanos sentimos inclinaciones cuyos orígenes son en muchas ocasiones inescrutables. Algunas se remontan a la niñez, otras tal vez están marcadas a fuego en nuestra alma nada más nacer. Es probable que mi hechizo por el mar sea anterior a mi vivencia durante meses a bordo de un bergantín goleta, pero es seguro que el año en que descubrí América a bordo del Elcano, esos meses en que día tras día no veía más tierra que la que podía anhelar y en los que mirara por donde mirara todo era océano majestuoso, es seguro, decía, que aquel año quedó marcado en el calendario como una de las experiencias más excitantes que jamás haya vivido; entre otras cosas, también hay que decirlo, porque no siempre se tienen veinte años, un tiempo en que, como escribía Scott Fitzgerald en El gran Gatsby, uno es más  joven y más vulnerable.

Creo no equivocarme si afirmo que formar parte de la tripulación del  Juan Sebastián Elcano deja impronta. En aquellos tiempos de servicio militar obligatorio para algunos marineros de reemplazo la huella fue tan profunda que hicieron del mar su profesión y su vida. Pienso en Hugo, un compañero del Elcano que tras la mili estudió náutica y se hizo marino mercante. Para la mayoría, entre los que me encuentro, la experiencia del barco quedó en una mera anécdota más en nuestras prosaicas vidas terrenales: pero ¡qué anécdota!

Y el caso es que yo siempre he sentido cierta nostalgia de aquella experiencia, a pesar de que la vida a bordo no era fácil y el sometimiento a un régimen militar es siempre duro. Pero el tiempo es un maravilloso tamiz que criba los recuerdos. No tengo duda de que conservo una visión idealizada de mi viaje, pero me gusta mantenerla.

A diferencia de Rafael Alberti, que en Marinero en Tierra evoca su tierra gaditana  desde su estancia en Segovia, yo jamás perdí el mar de vista. Mi vida siempre discurrió cerca de la costa: Barcelona, Tenerife y Gijón, o lo que es lo mismo: Mediterráneo, Atlántico y Cantábrico. Los cálidos veranos en Calella, besada también por el medio marino,  completan la anterior terna.

Me agrada ver el mar, me embelesa la contemplación de los barcos en los puertos y a menudo sueño que volveré a navegar. Han tenido que transcurrir nada menos que treinta años para que el oráculo de mi mujer, que me conoce mejor que yo mismo, se cumpliera: en el año 2019 me inscribí en un club náutico para obtener uno de esos títulos para embarcaciones deportivas. El PER faculta para gobernar barcos de hasta 15 metros de eslora y alejarse hasta 12 millas de la costa.

De momento he hecho tres salidas a la mar –habrían sido más de no ser por la maldita pandemia-, pero todo conocimiento necesita de teoría y práctica, de saber y de saber hacer, así que si curioseáis los libros que tengo por casa, encontraréis varios de navegación a vela. Internet, por supuesto, es la otra herramienta que me permite estudiar. Y en eso estoy.

En la primera salida a vela advertí al instructor y al resto de tribulación de que yo era novato.  De esta manera pretendía que disculparan de antemano las preguntas elementales que, sin duda, haría, así como mi torpeza en la maniobra. Casi avergonzado confesé: yo he venido a aprender. Uno de los compañeros me respondió con una sonrisa amable: llevo quince años navegando, yo también he venido a aprender…

Como amante del lenguaje, o sea de las palabras,  también me entusiasma asimilar tecnicismos que la gente de tierra –¡pobres desgraciados!-  jamás utilizaría: driza, orzar, foque, azocar, cazar la escota, lascar, estay, obenques, jarcias, virar, trasluchar, y tantas otras.

Así pues, aquí tienen a este marinero en tierra que -¡por fin!- tomó la decisión de retomar, a pequeña eslora, aquella experiencia iniciática y maravillosa que empezó un 10 de enero de 1990  en un muelle de Cádiz. 

sábado, 1 de mayo de 2021

Carteristas de corbata

 


La muerte de mi padre me enfrascó en las típicas gestiones que los familiares más cercanos debemos afrontar en estos casos. La gestión de la muerte es buen momento para que los vampiros traten de chuparte la sangre. Para no cansar al lector, voy a referir únicamente lo que me sucedió con Banc Sabadell, la entidad donde mi padre tenía su única cuenta.

Uno de los trámites ineludibles para gestionar una herencia es la presentación de lo que llaman un certificado de posiciones del banco a fecha del fallecimiento. Un documento donde se hace constar el saldo y otros productos financieros que el finado tenía en esa fecha. Llamo por teléfono al banco y hablo con una empleada cuyo nombre prefiero olvidar. La susodicha me dice de que, además de ese certificado, habrá que necesariamente hacer un estudio que tendrá un coste para el cliente de unos 80 euros. ¿Qué? ¿Cómo?  -pregunto alarmado - pensaba que esta gestión era gratuita. Me informa - es un decir- de que el certificado de saldo sí lo es, pero que el estudio posterior no.  Titubeo – pero…¿es obligatorio hacer eso?...- Me dice que sí. La indignación me hace trastabillar con las palabras, así que alcanzo a decirle que, de momento, tramiten el certificado de posiciones y luego ya veremos. Cuelgo encolerizado, ¡qué coño es eso de que hay que pagar 80 euros por Dios sabe qué concepto!

Pasan los días y finalmente recibo un email con el certificado de posiciones –que es gratuito- y recordándome la gestión que ya me habían advertido telefónicamente.  Se adjunta un documento que -dicen- debo firmar y enviárselo.  Se trata de una solicitud de encargo para la tramitación del expediente de testamentaría.

Bueno, ahora ya conozco el concepto: expediente de testamentaría, cuya comisión  es de 80 euros más IVA. Indago en la red y he aquí lo que encuentro en el portal del cliente del Banco de España: Comisión por tramitación de testamentaria.

Conclusión: los herederos no estamos obligados a solicitar dicho expediente. Y el banco, en cualquier caso, deberá hacer, sin coste para el cliente, las gestiones necesarias para la cumplir con la Ley.

Respondo al banco que no estoy dispuesto a solicitar ese expediente ya que no es obligatorio para el cliente (les paso el anterior link) y con bonitas palabras les digo que se vayan a estafar a otro.

Me pregunto a cuánta gente engañarán para cobrarles una comisión por una gestión innecesaria. A mi madre seguro que se la habrían metido doblada. ¡Cuántos caerán en estas redes de delincuencia organizada con esta u otras engañifas! Es agotador tener que estar siempre en guardia. Bancos, compañías de seguro, de suministros, de telefonía… 

Así que ya sabe, como dice la megafonía del Metro: “Vigile sus pertenencias, el carterista aprovecha cualquier descuido para robar”.



sábado, 6 de marzo de 2021

In memoriam


 

El nen de la foto va néixer a Barcelona un 8 de juny de 1933. Quan va esclatar la Guerra Civil tenia tres anys.  Com qualsevol nen de l´època, durant tres llargs anys va jugar, va aprendre i va plorar sota les bombes que deixaven anar els avions feixistes. Mai no oblidaria la banda sonora d´aquella època infame.

El nen de la foto mai no va passar dels estudis primaris, però malgrat la seva manca d´escola secundària, va ser una persona amb inquietuds. Autodidacta, sense internet –té mèrit- va aprendre a través dels llibres el que, per circumstàncies de la vida, no va poder aprendre als centres on adoctrinen.

De jovenet va recórrer Espanya amb els pares i els seus dos germans  amb una atracció de fira anomenada “El capitán fantasma”, una mena d´home invisible. La seva pròpia vida no fou invisible, però si força discreta. Sempre en un segon pla, fugint de tot protagonisme.

Un any, dècada dels cinquanta, en què la fira s´establí a Ronda (Màlaga), es produiria un fet cabdal a la seva vida (i a la meva). El capitán fantasma, que en aquell temps devia comptar amb vint-i-quatre anys, va conèixer una xicota, la Carmen. La llegenda diu que es van enamorar. Festejaren durant cinc anys en una distància inassumible i només mitigada per cartes d´amor. No es conserven  aquestes missives, però me les puc imaginar: “Queridísma Carmela, no pasan los días para volver a verte…”.

Finalment, el 8 de març de 1961 la parella d´enamorats es va casar a l´església del Socorro, a Ronda. Viatge de noces a Còrdova. Anècdota: segurament a causa de l´emoció que produeix la combustió de l´amor, el nuvi va oblidar la seva càmera de fotos al tren. Mai no la va recuperar. Tampoc s´han salvat les fotos d´aquell viatge iniciàtic.

La fotografia va ser una de les seves grans aficions: ell mateix revelava les seves fotos en blanc i negre. L´altra gran afició del meu pare fou el cinema. Com tanta gent que va viure sota la grisor del franquisme, durant unes hores les sales de cine t´alliberaven d´una realitat plomissa i transportaven l´espectador a qualsevol època o país, real o imaginari. Al sud dels Estats Units quan esclatà la guerra de secessió, a  l´Aràbia de T.E. Lawrence, a la França dels mosqueters, a l´Índia de Kim, etc. Entre els gèneres preferits del pare hi eren els musicals: Cantando bajo la lluvia, Levando anclas, Un americano en París... El nen de la foto coneixia tots els actors i actrius de Hollywood, fins i tot els secundaris. És molt probable que la meva tirada pel cinema vingui del pare.

Continuem amb la seva vida. El matrimoni s´establí a Barcelona, però guanyar-se les garrofes de firaire no acabava d´entusiasmar a la meva mare, així doncs, el firaire va aprendre  a fer d´electricista. Amb l´ajut d´un amic lampista i un curs CCC va instruir-se a l´ofici i va aconseguir col.locar-se a l´empresa ISOLUX on treballaria durant molts anys.

Jo vaig créixer en una casa on la llengua franca fou el castellà –o millor dit, l´andalús-, però el meu pare sempre em va parlar en català. És per això que  sóc capaç de pronunciar tots els sons vocàlics d´aquesta llengua, distingir entre “S” sonora i “S” sorda” i altres funambulismes fonètics. I, no car dir-ho, estimar la llengua. Sempre li agrairé.

El nen de la foto tenia un gran sentit de l´humor, era molt de la broma, però la seva comicitat era sovint massa surrealista per ser compresa per la meva família materna. Més de la ironia que del sarcasme, no es tractava de ferir a ningú sinó de prendre´s la vida amb humor.

Els seus últims mesos de vida, però, foren un calvari. Una pneumònia COVID el va portar a l´hospital l´abril de 2020. Molt degradat, mai no va tornar a casa; la seva vida s´apagava a poc a poc com el llum d´una espelma. Una nova pneumònia al gener se´l va emportar definitivament. El metge de l ´hospital de la Vall d´Hebron va certificar la mort a les  3:45 hores del 31 de gener. Va marxar  com va viure, discretament, sense fer soroll, sense fer nosa…

Descansa en pau, pare.